FONCA y los posgrados en el extranjero. ¿A dónde vamos?

Volumen Dos

El apoyo que las artes reciben por parte del Estado mexicano, contrasta con el discurso de riqueza cultural y creativa de México. Ante la disyuntiva en la que el FONCA se ve inmerso, Mishelle Muñoz realiza un diagnóstico de los problemas que esto acarrea.

POR Laura Mishelle Muñoz González
14 marzo 2019

FONCA y los posgrados en el extranjero. ¿A dónde vamos?

Poner en la mesa de debate las políticas públicas de apoyo a la formación e investigación en las artes y la cultura, no es tarea sencilla. En meses recientes, surgió, por ejemplo, la propuesta de agregar a las siglas de CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) la H, en símbolo de fortalecimiento a la investigación desde las Humanidades. Dicho acto, atrajo las miradas de académicos e investigadores, y tal vez en menor medida, las de artistas y creadores. De esta manera, poco o nada se ha dicho sobre los estudios de posgrado nacionales y en el extranjero en las artes, humanidades, ciencias sociales y estudios culturales.

El CONACYT —o CONAHCYT—, desde hace años cuenta con dos programas específicos de apoyo a posgrados internacionales en las artes, pero se han quedado cortos. Mediante convenios con la Fundación INBA, otorga menos de 10 apoyos al año; y  a través del FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes), apoya los estudios de maestría y doctorado en las áreas de arquitectura, estudios culturales, restauración del patrimonio cultural, artes visuales, gestión cultural, teatro, danza, medios audiovisuales, música, diseño y letras, pero otorga menos de 100 apoyos para todo el país. Como se observa en la tabla*, los apoyos han disminuido drásticamente, lo cual contrasta con el discurso de riqueza cultural y creativa de México.

*Elaborada por la propia autora con datos de FONCA En Linea (Marzo, 2019).

Ante la coyuntura, vale la pena replantear y abrir un debate disciplinar sobre los apoyos en posgrado, tanto nacionales como en universidades en el exterior. Desde mi punto de vista tenemos que preguntarnos y tratar de proponer desde el sector: ¿qué comprenden las áreas de humanidades o artes? ¿Qué nos falta apoyar en el país? ¿Qué tipo de formación y profesionalización necesitan el sector artístico y cultural? ¿Qué apoyos necesitan las universidades nacionales e instituciones de educación superior con programas en artes?

En la UNAM, por ejemplo, tuvieron que pasar 50 años para que los estudios de cine en el CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos) fueran válidos como estudios de licenciatura aprobados en 2013. Ese mismo año, la ahora Facultad de Artes y Diseño (antes Escuela Nacional de Artes Plásticas) pasó por un debate intenso liderado por el director en ese entonces —el Dr. Manzano—, para lograr el reconocimiento a la labor de investigación-producción que realiza. De forma tal que, incluso desde la academia, no ha sido fácil lograr apoyo y reconocimiento a la labor artística.

¿Qué hacer? ¡Organizarnos!

En este contexto de nuevas narrativas y de “reestructuración”, debemos exigir estrategias con base en diagnósticos, objetivos y agendas prioritarias; debemos organizarnos, por ejemplo, desde trincheras ciudadanas y académicas como lo hacen en el proyecto Es la Reforma Cultural Presidente o el Plan Nacional de Danza, donde han surgido bosquejos de política exterior, educativa, social y económica para el sector artístico y cultural.

Pensar en las becas al extranjero implica pensar en las carencias y necesidades locales y regionales. De esta manera, en la danza y el cine, creadores que se han convertido en embajadores culturales, como Isaac Hernández o Guillermo del Toro, han apostado por apoyar la formación y profesionalización de mexicanos y mexicanas en territorio nacional y en el extranjero.

Al parecer, ahí donde el gobierno no está apostando por las y los creadores, alguien más desde el extranjero si lo hace…

Una respuesta a “In my life”

  1. No dice:

    Esta es la cosa más tibia y cobarde que he leído en mi vida. “Estamxs deilusionadxs entonces solo vamos a retuitear infografías y peticiones”. Son solo socialdemócratas que quieren quitarle el potencial revolucionario a las masas.

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