La región menos transparente

En su Visión de Anáhuac Alfonso Reyes se imagina el antiguo Valle de México, aquel donde yacía la gran Tenochtitlan y que los conquistadores y exploradores europeos describieron con estupendo asombro. Es por eso que, si Reyes fuera hoy a describir su valle natal, el de Monterrey, no pudiera hablar de la «extrema nitidez» de nuestra atmósfera, sino más bien de la polvareda que él llamaba «los mantos de sepia». Ahora que se avecinan los 500 años del paso de Hernán Cortés por los volcanes del valle de México, vale la pena analizar cómo es que el entorno natural, como nuestra manera de pensar y relacionarnos con él, ha cambiado desde entonces.