Yo perreo sola, o de cómo Bad Bunny no es quien él piensa que es

Mucho se ha escrito de la supuesta deconstrucción o redefinición de la masculinidad a cargo de Bad Bunny cuyos argumentos se han centrado, por ejemplo, en su capacidad de vestirse como mujer, de pintarse las uñas, de ponerse un vestido o de tener tetas. ¿Es en realidad un icono de la deconstrucción masculina, una reivindicación del reggaetón?, ¿o más bien es un "stunt" publicitario para generar likes? Mariana Ortiz reflexiona al respecto.