Que ya llevamos 20

Volumen Veinte20

Javier Talamás reflexiona sobre lo "nuevo" a propósito del inicio de la nueva década del milenio; a partir del número 20, estructuramos en este Volumen colaboraciones que mostrarán lo complejo que es vivir en la era digital, en las redes, y cómo hay simbiosis entre los componentes culturales y el contenido digital que consumimos.

por Javier Talamás Weigend
6 Enero 2020
Teimpo de lectura - 02 minutos 59 segundos
Fotografía por: Nicolet Schenck

Que ya llevamos veinte

20 años del nuevo milenio; primer quinteto del nuevo Siglo XXI; dos décadas de posmodernidad; 7,300 días de Internet y redes sociales; ya llevamos veinte años en los dosmiles y ha pasado como un fin de semana.

Se anunció la llegada del nuevo milenio y esperábamos que por virtud del calendario cambiáramos nuestros hábitos, nuestro comportamiento. Atrás quedaron las dos grandes guerras del Siglo Pasado, la de Vietnam, el asesinato de Kennedy, la Guerra Fría, y nos recibieron la Guerra de Pérsico, las Torres Gemelas cayendo; la Guerra contra el Narcotráfico; augurios de que todo cambia para que nadie cambie. Hoy, al borde de nuevo el mundo de una guerra nuclear.  En México, por fin el PRI quedó atrás, pero luego no tanto: regresó, y ahora transmutó, y en el inter, una guerra fratricida (aunque no la queramos ver así: peleamos contra nuestros hermanos criminales); un gobierno corrupto, no, OTRO gobierno corrupto, y luego otro. Fue el inicio de la Era del Pulgar, donde convivimos con nuestros avatares, donde hablamos con el pulgar: Facebook domina nuestro contenido, Twitter nuestros enojos, e Instagram adorna nuestro ego; somos más ajenos a nosotros que en otros tiempos. La riqueza continuó haciendo lo que la riqueza hace: abrir brechas, crear abismos, y la economía voraz centrada en la competencia y no en el trueque, hizo que las economías globales hayan caído por lo menos dos veces: Grecia y Estados Unidos, y México aguarda a la espera de una recesión. Estamos en una burbuja y solamente por el sentimiento de flotar, nos sentimos protegidos, pero ah, cómo dolerá la caída al reventar. 

Pero en otros frentes hay esperanza: movimientos políticos, los derechos humanos, el feminismo, el cambio climático como eje. Sí, hay 20 años, pero hay más de veinte razones por las cuales debemos recordar, celebrar, remembrar y homenajear esta nueva década que entra.

Para este inicio de década, pensamos en un ejercicio curatorial sin dejar atrás la crítica. La importancia del tiempo es numérica. Pero la de nosotros está en la resistencia a esas cantidades, en la aprehensión de querer detenerlo. Llevamos ya una quinta parte del nuevo siglo, y no queremos dejar atrás algunas de las huellas más importantes. 

La Red Feminista Políticamente Incorrectas recuerda apenas unos cuantos de los momentos feministas que han abierto brecha en la lucha por sus derechos. Revelan así la fuerza y la valentía de miles de mujeres que se atrevieron a salir a las calles; mujeres que demostraron que lo personal es político. 

Mariela Benavides nos regala 20 consejos de vida que bien pueden ser máximas u aforismos sobre el buen vivir; a veces en la simpleza de la vida se encuentra su plenitud.

Dicen que recordar es volver a vivir, ¿qué dirán de recomendar? Dina Tunesi, a través de la intimidad, nos recomienda una lista de libros que marcaron su experiencia literaria en el año pasado. Es un intento por convertir a todos los lectores en íntimos amigos.

En esta era de apareciencias, como pavorreal con su plumaje colorído y orgulloso, muchos levantamos las plumas para presumir lo que se ha leído; lo que se ha consumido. Así, las listas de fin de año y de recomendaciones quizá se hayan tornado una estrategia de marketing al ego. No pretendemos hacer esto aquí. Julio Mejía III, en ese sentido, a través de una breve reflexión, desmiente aquello y nos dice que debemos reconocer a las listas por lo que verdaderamente son: «una invitación, de parte de quienes las elaboran, para leer un puñado de libros que disfrutaron».

Mishelle Muñoz comparte 20 espacios y comunidades culturales en México que nos proponen luchar desde la diversidad y la autonomía; y es una lucha necesaria: por la esperanza. El miedo y la ansiedad fueron quizá los sentimientos que dominaron el Veinte20, y contra ellos, habrá que luchar con el arte enfilado en la mano. 

Y como un espejo del contenido en redes, Quidec Pacheco nos presenta una lista que se asemeja a la curiosidad que rige al Internet. Es un ejercicio para sensibilizar, para el ocio, para escapar: memes, debates, crítica, burla, risa, felicidad; gracias al Veinte20, podemos pasar de un tema a otro en meros segundos. 

En poesía, Isabel Papacostas reúne una antología que muestra una sensibilidad poética femenina; es un intento de voltear la cara de la moneda. Si en el siglo pasado los cánones literarios fueron dominados por hombres, en este siglo habrá que resarcir el daño y desenterrar todas esas obras que el machismo escondió. Es un primer paso. Tenemos ochenta años adicionales...que ya llevamos veinte.

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