Un poema de Gabriel Vidal. Este texto forma parte de los talleres impartidos por Rebeca Leal Singer de marzo 2021 a julio 2021.
Pequeño diccionario de palabras incomprendidas
Subconsciente(El que hay dentro): Quiero afirmar que es el “Nosotros” que hay en nuestra cabeza, no tenemos noción de la realidad, no sientes que controlas tu cuerpo, creo yo que a veces no pasa ni el tiempo y creo que es ahí, cuando conectamos con el que hay dentro, nos detenemos en un espacio y empezamos a ver que lo único que percibimos son formas, colores, tamaños, distancias. Y le preguntas cosas que muchas veces no deberías preguntarle, pero nunca te responde, siento que quizá, no podemos conectar del todo.
Amor: Es intenso porque llega a los límites que pongas, es intermitentemente romántico y tajante a la hora de la sinceridad, llegas a confiar más en quien amas que en ti mismo, franco, lujurioso, amor se derrite si toca el cuerpo de quién amas. Pasivo, más que un novio es un amigo, no tiene noción del tiempo porque vive el ahora, amor dura más o menos un infinito y cuarto de hora.
Mentir: Me he dado cuenta de que me engañaba a mi mismo y eso suele ser una mentira muy humana. Para llegar a un objetivo solemos dar muchas vueltas, mentimos con la misma facilidad que respiramos y lo hacemos instintivamente. Tenemos esa necesidad de ocultar, de no enseñar.
Hay otros casos en donde la mentira es pura supervivencia, radical, para mucha gente es mejor una mentira que te haga feliz a una verdad que te amargue la vida, vale la pena mentir, porque si dijéramos la verdad y nada más que la verdad allí a dónde vamos, solo habría más guerras.
Cruel: Adjetivo que desase, que se clava y que mata.
Magia: Las mujeres tienen algo que gusta mucho, una magia que no tienen los hombres, esa esencia permanentemente divina. Sí Dios nos moldeo a semejanza ¿Qué nos impide creer que Adán solo fue un medio para llegar a Eva?.
Sufrimiento: Escucho el llanto de mi madre, es justo lo que nadie quiere escuchar de su madre, está frustrada y por eso llora, llora por la vida que le tocó enfrentar, es impotencia en su más puro esplendor. Aquella vez empecé a entender que era el sufrimiento y cómo es que causa tanto dolor.
Muerte: Egoísta, eres una egoísta, y no por venir y llevártelo sino por no hacerme estar ahí cuando eso sucedió. Vivimos siempre la muerte de los demás pero jamás la nuestra. Yo sí quiero vivir mi muerte y no morir mi vida. Aunque a veces piense que no quiero que me quieran para que no me lloren cuando no viva.
Felicidad(¿Solo vinimos aquí a morir?): Aún si tuviera un basto conocimiento sobre la vida, no podría responder semejante pregunta, ya hubieron grandes pensadores que lo intentaron antes y fallaron. ¿Qué esperanza tengo yo?.
Pero intentando calmar tu curiosidad, diré que si, venimos aquí a morir. Cuando existimos la muerte no está presente, cuando la muerte está presente ya no existimos. Tenemos la libertad de decidir que hacer mientras la muerte no se presenta. Aristóteles decía que es solo al final de la vida cuando se puede decidir si se es feliz o no.
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Este texto forma parte de los talleres impartidos por Rebeca Leal Singer de marzo 2021 a julio 2021.
Numen o de la rebelión lingüística
El 2019 solo cuenta si se recuerda en lecturas
Un cielo muy azul con pocas nubes
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